jueves, 3 de mayo de 2018

Dios dueño del Cielo y la Tierra

En Sueño Profético decían:

Es sufrimiento grande que Dios te traiga a su Gloria y que el hombre te maltrate. Pero es más sufrimiento ir ofreciendo camino para salvarse, con temor a las respuestas que puedan ofender a Dios. Esto da lágrimas por dentro, que sólo las ve Dios, porque si las viera el hombre, no podría poner en su boca el nombre de Dios, o alguno de su Gloria.

Dijo uno:

Ya se ha dicho varías veces que nadie se negaría a aceptar una prenda de valor que ahí en la Tierra le dieran, yendo por camino honrado y que robada no fuera, y testigos presenciando, viendo el dar cómo era.

El que viera este valor, lo dejaría escrito en la Historia, si no hubiera quien lo aceptara.

Pues si haces comparar con los valores del Cielo, llora aunque mojes el comparar, que Dios te mandará premio.

Desperté, oí:

¡Qué sufrimiento tan grande
es el poder conseguir
que el hombre acepte
palabras para salvarse!

Es sufrimiento grande
que Dios te traiga a su Gloria
y que el hombre te maltrate.

Ha habido Elegidos,
y el hombre ha podido disculparse,
diciendo: “No me enteré,
era larga la distancia”.

Aquí es no querer
que Dios sea Vivo y Dueño
de toda la Creación que hizo Él.

Que todo quedará en la Tierra,
menos el espíritu.

El espíritu vendrá
a la Presencia de Dios Padre
y de Dios Hijo.

Si no se negó a vivir
en contra de la Palabra
que Dios dijo,
y hoy manda que quede escrita
con fecha de este siglo.

Piensa en el sufrimiento
que abraza el Elegido,
que lo abraza por ser Dios
el que arroba su espíritu.

¡Qué Trabajo cuesta
que el hombre quiera a Dios,
siendo Dueño
del Cielo y de la Tierra!


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6