martes, 22 de noviembre de 2016

Las cosas de Dios

En Sueño Profético decían:

Las cosas de Dios no son comprendidas si no te traes a tu memoria lo que Él pasó cuando vivió de Hombre. Que Él no quiso, permitió, pero al final fue triunfo.

Las cosas de Dios no las para el hombre, no puede taparlas ni dejarlas sin valor.

Las cosas de Dios son sufrimiento, aceptación y triunfo.

Las cosas de Dios no son lo que tú estás viendo.

Tú puedes ver nubes y salir el Sol de momento.

Dijo uno:

A más te entregues a Dios, más vives con Él sin Cuerpo, que es la Verdad de esa vida, que tan poco piensa en Ésta. Que de Aquí sale el oxígeno para que tú te muevas. Que de Aquí sale el abrigo que al sufrimiento calor le lleva. Que de Aquí sale la Paz que te abraza y te apacienta. Y Aquí ya tienes sitio para cuando el cuerpo muera y viva sólo el espíritu.

El espíritu es la Vida. Esto, en muy pocos es conocido.

Desperté, oí:

Si el hombre conociera la actuación del espíritu, conocería la verdad y el engaño del espíritu que de Dios te quiere retirar.

¡Qué cierto que el espíritu que no es de Dios te lleva a otros caminos, poniéndote distracción en lo vano y en lo sucio!

El Camino de Dios tiene que ser pasado como Él lo pasó.

Primero niegan vivienda.

Después hay revolución, no creyendo que era Dios el que bajó del Cielo a la Tierra.

Pinchos clavan en su Frente, y Lo cargan con la Cruz, que le ponen de ataúd, donde su Cuerpo ya muere.

Que muere por los clavos y los martillazos de las manos del hombre.

Si después de todo esto, y con la fosa tapada, levanta la losa y se sube a su Reino, ¿cómo negar su Existencia y extrañarte tus sufrimientos?

Lo que tienes que pedir es resurrección para que el hombre vea que esto, el único que puede hacerlo es Dios.

Si amas, sigues sus Pasos contento, esperando Resurrección.

Y las heridas que lleguen, las pasas como Él las pasó.

Si las heridas a Él te acercan, espera que te mande Dios.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2