lunes, 25 de diciembre de 2017

Vida y muerte no faltan en la Tierra

En Sueño Profético decían:

Si el hombre se detuviera a leer estos Escritos, le harían ponerse las manos en la cabeza, tendría que mirar al Cielo y después mirar a la Tierra. Al Cielo le pediría el Perdón, y a la Tierra le pediría castigo mientras en ella viviera. Castigo para que escaseara todo lo que la Tierra diera, y ya viviría en oración, aunque fuera de esta manera. Que si la vivía contento, hasta enseñar pudiera. Lo que no tiene disculpa es el cristiano que representa a Dios y no le ves estos Escritos en las manos. Si habla mal de ellos, sin leerlos, no tiene interés en saber si es verdad que Dios está hoy hablando. Esto sería y es juzgar y vivir pecando.

Desperté, oí:

Cuanto más tiempo pase de estas Comunicaciones, más responsabilidad tendrá el que las sepa y no acuda.

En el Nacimiento de Dios disculpó más el no acudir que cuando ya se hizo Hombre y fue predicando dando la Salvación al que la quería.

Vida y muerte no faltan en la Tierra.

Lo que hagas en vida, la muerte se lo lleva. Lo que es para la Gloria, a Dios se lo entregas.

Si tú su Palabra ahí la desprecias, no busques disculpa el día que mueras.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C1