sábado, 9 de noviembre de 2013

Buscar ovejas perdidas

En Sueño Profético decían:

Tienes que amar a Dios para conocer los espíritus que son suyos. Si no Lo amas, ni los conoces, ni te compadeces del afligido, ni buscas al pecador. El Amor te hace que sigas el camino de Dios; y lo que Él hizo en la Tierra, tú hacerlo y enseñar a que lo hagan. Él enseñó a amar como Él amaba y ama. Por eso es la misma Enseñanza:

Para todo hombre que vaya naciendo, viva su Amor y busque lo Eterno, y hable de Dios contando con Él en todos los momentos, viendo tan normal que Dios está Vivo en la Tierra y en el Cielo. Si ya piensas esto, tienes que acudir donde hay sufrimientos.

Dijo uno que muchas veces iba con los Discípulos de Jesús:

Al hombre le extraña que quien está al Mando de Dios vaya buscando al que está lejos de Dios y no practica su Doctrina, sin pensar que Dios se hizo Hombre porque el hombre necesitaba a Dios Hombre y hoy necesita sus Palabras.

Yo oía a Dios Hombre estas Palabras decir a los Discípulos:

“Hablad más de Mí al que no Me conoce, aunque sabe que existe mi Padre. Pero el que Me conoce y Me ha oído hablar, si no viene a Mí, es porque no cree que soy el único Dios en el Cielo y hoy en la Tierra, hasta que cumpla mi tiempo y vuelva al Padre”.

Desperté, oí:

El Maestro pocas veces mandaba a los Discípulos a los que hacían la vida que Él mandaba.

Éstos, decía, que fueran ellos a que Él les mandara para buscar ovejas perdidas.

Para que luego estas ovejas siguieran al Pastor.

“Levantad al que veáis en el suelo, que Yo luego diré si cayó o lo tiraron”.

“No dejad al hambriento y vestid al desnudo en mi Nombre, que Yo luego os daré el pago”.


Esto fue dicho por Dios Hombre, y hoy es dictado.


***


Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo  III - Pág. 238-239