lunes, 24 de junio de 2013

El oro sin Dios, es cieno que brilla

En Sueño Profético decían:

Si te encuentras oro sin Dios, desprécialo y no lo cojas, porque te puede servir para que pierdas la Gloria.

Si el oro lo vieras brillar y a Dios dentro Lo llevaras, agáchate y cógelo, porque te puede servir para acercar a Dios al que otro camino llevara.

Dijo uno:

Las cosas sin Dios,
quítales el valor que tengan,
porque el paso de esa vida
es tan corto, que antes de valorarlo,
desprecio le das y ahí las dejas.

Por eso, minas sin Dios,
dueño no seas.
Tú dale siempre el valor
al mineral que tú veas
que aunque te cueste trabajo
y la renta sufrir fuera,
si el Mando viene de Dios,
haz que las minas tuyas sean.

Porque el mineral de Dios,
Aquí aumenta la renta.
Y la producción que da
sirve para que a Dios quieran.

Desperté, oí:

El oro sin Dios
es cieno que brilla.

El oro sin Dios,
seguro que hace
grande pecador.

Porque con el oro,
todo comparas,
lo que ahí se queda.

Y te olvidarás
de esta Vida Eterna.

Busca los rincones
que brille este Dios,
haciendo la obra
que Dios nos mandó.

Buscando el llevarla al espíritu,
que tanto hace falta
al hombre del siglo.

No cojas tesoros
que veas por caminos,
si a Dios no Lo ves
delante o contigo.


***


Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pag. 101-102