martes, 18 de junio de 2013

Tristeza y tiempo

En Sueño Profético decían:

Debía darle tristeza al que no recibe mando del Mando que de Aquí llevan. Que la tristeza le llega porque la tristeza acude a donde no existe esta Fuerza.

Esta Fuerza va en el Mando, y si este Mando tú aceptas, tú también te sientes fuerzas que todos te van notando.

Dijo uno:

El que le falta llenarse, él se lo nota primero, antes de que se lo note nadie. Verá su tiempo escaparse con la misma suavidad que el pez al hombre le hace si lo intenta coger.

El hombre, en su interior, sabe el vacío que tiene o el lleno de Dios. Cuando está lleno, rebosa, y el rebose lo van viendo. Cuando el vacío quiere apoderarse del hombre, se junta tristeza y tiempo: impedimentos del espíritu al cuerpo; agua que queda estancada, que produce mal efecto.

Desperté, oí:

Es el estar lleno de Dios
lo que te ayuda
a lo que tú crees que tú haces.

Son las ansias de seguir
al Mando que de Aquí sale.

El cansancio y el trabajo
muchas veces se presenta
para quitarte del Mando.

Y ya te llega inquietud,
y lo vas empeorando.

En cambio, el querer hacer
con alegría este Mando,
haces con facilidad
lo que otro le ve grande trabajo.


***


Libro 19 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pag. 153-154