viernes, 21 de junio de 2013

Santa Tierra

En Sueño Profético se oían cánticos, rezos y muchas voces dando la misma contestación a las palabras que oían:

Dijo uno:

Esto es en Gloria sólo espíritu. En la Tierra puede el hombre repetir estas alabanzas. El cántico es la alegría de tener a Dios contento. El rezo es una parada a tu mente en lo material y un contacto de espíritu en el Cielo. Y las últimas alabanzas son: contestar con tu comportamiento a Dios del Cielo, desagravio al sufrir que Le da el hombre.

Mucho repetían:

Es el desprecio del hombre el que hace a Dios sufrir.

Santa Tierra, que debía de ser Gloria si practicaran el Amor.

Santa Tierra, que alimentas al hombre con la Bendición de Dios.

Santa Tierra, que tu cuerpo te lo cubre obedeciendo a este Dios.

Santa Tierra, que el día que se negara, el cuerpo ya corrompido, a hombres sanos mataba.

Esto no lo piensa el hombre porque al Amor lo maltrata.

Se veía como una fila de Luz, de velas todas a la misma altura, pero sin manos. Y otra vez dijeron:

Luz Divina es Salvación para el hombre. Luz Divina la pide el Amor cuando vive en el hombre.

Desperté, oí:

Es consuelo, alegría
y aún muchos nombres más
el que lea estos Arrobos.

La alegría,
para el que ama.

El consuelo,
para el que diga:
Dios enseña porque ama.

Si ayer no quise aprender,
hoy me corrijo mis faltas.

Y sabré vencer el mal
que mi cabeza me agacha.

Y la tierra que me cubra,
contenta besa mi cara.

Porque si amas a Dios,
la tierra es la que tapa,
y antes sustento dio.

Si el hombre mirara al Cielo,
era Alabanza y Perdón.


***


Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 62-63-64