miércoles, 19 de junio de 2013

Si Dios no fuera Dios, nadie dudaba si Dios había

En Sueño Profético decían:

¡Si Dios no fuera Dios,
detrás del hombre no iba!

Si Dios no fuera Dios,
al hombre no le permitía
que cuando Él se manifiesta,
demuestren indiferencia.

Y en vez de acudir, retiran,
los que debían de esperar
el Mensaje de rodillas.

Si Dios no fuera Dios,
su Poder, en castigo,
el hombre lo conocía.

En movimiento de Tierra,
en fuego, en diluvio o en sequía.

Esto sería lo menos
que Dios al hombre le haría.

Luego,
¡hay tantos momentos en su vida
que el hombre cree
que Dios no le hace falta,
y ya Dios le ha salvado la vida...!

Si Dios no fuera Dios,
unos quedaban sin habla;
otros, con cuerpo sin movimiento;
y otros, ciegos de ojos y mudos.

Si Dios no fuera Dios,
el hombre vivía con miedo,
siempre pensando:

“¿Habré hecho esto mal?
¿Se habrá enterado Dios del Cielo?
Tengo miedo cuando me llegue la muerte,
por si hay Mundo sin cuerpo”.

Si Dios no fuera Dios,
en el sitio de la Libertad
ponía el castigo que Aquí
nos mandan dictar:

No permitir que su Nombre
lo pudiera pronunciar
aquél que el sufrir le llegara.

Si era para pedirle,
las palabras se negaran.

Y si era para ofenderlo,
mudo en el acto quedara,
sin enfermedad y sin muerte,
pero jamás ya sin habla.

Desperté, oí:

Si Dios no fuera Dios,
nadie dudaba si Dios había.

Nadie de los que no creen ni aman.

¡El que ama, ya cree!

Y el que cree y no ama,
si Dios no fuera Dios,
nada de Dios disfrutaba.

Si es un simple propietario,
y si lo insultas,
te despide y no te paga...,
¿cómo Dios, Dueño de todo,
no Lo quieres
y el capital se te agranda?

Si Dios no fuera Dios,
no sufría por el hombre
ni le guarda el Perdón.

¡Dios sufre por el que peca,
y porque no se quiera el hombre
como Él quiere que se quieran!


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pag. 114-115-116-117