domingo, 2 de junio de 2013

Esclavo de la Tierra

En Sueño Profético decían:

Tiene tanto poder la Tierra en el hombre, que lo hace esclavo de ella, y lucha y vive amargado para dejarle todo a la Tierra.

La Tierra engaña al hombre, porque el hombre, de Dios se aleja. Se aleja porque prefiere, antes que el Cielo, la Tierra.

Dijo uno:

A mí me enseñó a conocer la Tierra un campesino mayor que cerca de mi casa vivía. No me veía pasar, que no me diera el saludo sin la Tierra nombrar:

“Que la Tierra a ti te sirva como le sirve a los pájaros. Que se aprovechan de ella y luego el vuelo levantan, y el Cielo es su preferencia. Saben que lo de la Tierra, ya de la Tierra no pasa, y el Cielo manda en la Tierra”.

Desperté, oí:

Te hace esta Enseñanza que pienses
que te alejes de la Tierra.

Y que pongas la mirada
donde el pájaro, contento,
acerca el pico y las alas.

La Tierra es despreciada
por el que ama a Dios,
aunque Dios es Dueño de ella.

Coge la Tierra,
pero que ella haga tu mando,
no que a ti te mande la Tierra.

Ésta nunca te dirá
que la Gloria es la primera.

Siempre te pondrá delante
algo que te haga perderla.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo III - Pág. 205-206