viernes, 10 de diciembre de 2010

Cuánto alimenta el hombre las guerras - Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V - Pag. 237-238-239


En Sueño Profético hacían preguntas y daban respuestas. Éstas son unas que me mandan dictar:

¿Cree el hombre firmemente que Dios habita en la Gloria? ¿Cree el hombre que Dios quiere que el hombre siempre viva alimentando las guerras y despreciando a los hombres que viven en la miseria?

Si el hombre creyera firmemente buscaba estas Palabras ahora, antes y siempre que Dios las dijera. Cuando Él bajó a la Tierra ya había mandado el Padre miles y miles de docenas de Mensajes a los hombres para que no se perdieran. Mandó, este Dios, sus Palabras a poderosos y humildes, a mayores y pequeños. Estos pequeños eran niños que Dios Padre hace que el niño diga lo que Él en ellos decía para afirmar a los padres de estos niños.

Dios mandó su Mensaje de Salvación muchos siglos antes de hacerse Carne y utilizar la materia. Esto lo sabían gobernadores y doncellas, hombres de razas distintas, porque Dios hacía que se cundiera. Pero ¿quién Lo cree de los hombres de la Tierra? Pocos, tan pocos que aún siguen con la falta de Creencia. Si creen pueden creer que Dios quiera que el hombre muera de hambre y él lo deje que se muera y coja grandes cantidades de dinero para alimentar las guerras. Si el hombre pensara en Dios ya creía y al creer bueno era.

Desperté, oí:

Cuánto alimenta el hombre las guerras, que cada guerra es más grande y cuenta con más potencia.

Debería coger un lápiz, todo el que quiere la guerra, y ajustar el alimento que necesita el tenerla, mientras que los hombres mueren, a montones, en la miseria.

Con un día de alimento que necesita la guerra no se conocía el hambre, se acababa la miseria.

Si el hombre el alimento se lo negara a la guerra sería bandera de Paz y ya cundía su creencia.

Después venía el amar, porque existía creencia.

Hoy no ha sido la pregunta ni se ha dado la respuesta al que cree y no ama, por ser distintas respuestas.


***