viernes, 30 de agosto de 2013

Donde haya hombres y suelo

En Sueño Profético decían:

Dios va llevando sus Palabras en sus justos momentos, aunque el hombre tarde en comprender esto. Dios no hubiera querido esta demora, pero es Dios y permite que el hombre mande a contra de Él, para que más se vea su Mando en su Permitir. Estas Comunicaciones, se hablarán de ellas tan normal como de su Nacimiento, y se recriminará como se recrimina al que Lo mandó crucificar, volverá alegría como en su Resurrección. Todo esto ha de pasar por ser el mismo Dios. Dios, Sabiduría para el hombre que de Aquí quiere saber. Dios, que su Enseñanza no veda y la presenta a los hombres cultos de la Tierra, sin contarles sus pecados, por ser Enseñanza que Dios quiere que sea extendida palmo a palmo en la Tierra. Luego, con esta Enseñanza se curarán espíritus que tenían enfermedad por estar lejos de Dios, por no vivir su Presencia, por no compadecer al débil, por no buscar la Luz que te quita las tinieblas. Estos Libros, leyéndolos pensando que un día te llegará la muerte, ves en ellos que son dictados sin que intervenga la materia; te dan tal Enseñanza al espíritu, que dominas tu materia con la facilidad que el cochero, con una mano, maneja el tronco de caballos. Pero para esto tienes que aprender a vivir el Amor a Dios y dejar el pecado, dejar el pensar de aquello mundano que pudiera hacerte vivir retirado de esta Bóveda Divina, donde ya vive lo Eterno, donde en esta Vida Segura ruegan para que los hombres ahí no se queden muertos.

Desperté, oí:

No puede estar en silencio
lo que Dios enseña en su Gloria
a un espíritu sin cuerpo.

Es más fuerte la Enseñanza
por ser a espíritu sólo.

Pues si fuera Visión
participando el cuerpo,
ya habría dos a decir:
espíritu y cuerpo.

Esto ya Dios se lo manda
sólo en aquellos momentos
que el Elegido tiene que decir:
“Esto sí. Me guardo aquello”.

Pero en los Sueños que son
para ir Libros haciendo,
éste ha de oír y escribir
lo que le vayan diciendo.

Por eso, estas Enseñanzas
son dichas a espíritu sin cuerpo.

Estos Libros llegarán
donde haya hombres y suelo.


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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Pag. 13-14-15