domingo, 11 de agosto de 2013

La verdad nunca es silencio

En Sueño Profético hablaban de la verdad, cuando verdad quieres decir; de la verdad que no puede resistir; de la verdad cuando verdad hay en ti; de la verdad que es verdad, que verdad verán en ti:

La verdad busca su sitio
de altura y soledad,
para que el hombre la mire
y diga: ¡Era verdad!

Hay más mentira escondida
poniéndole la verdad,
que a veces ya sabe el hombre
que es mentira “disfrazá”.

Por eso hay que vestir
con buen traje a la verdad,
para que siempre se vea
que lo que dices es verdad.

Dijo uno:

Las verdades de Enseñanza no puedes dejarlas para que queden por una “verdad-mentira”.

Hay verdades que hacen que hagas
examen de conciencia.
Hay verdades, que si oyes,
puedes caer en la cuenta,
y decir estas palabras:

Yo no podía creer
que tan grande verdad fuera.
¡Si a esta verdad hay que cuadrarse
aunque verdad no quisieras!

La verdad nunca es silencio,
cuando la verdad es buena,
cuando la verdad te sirve
para decir que eres buena.

Desperté, oí:

Si tú dices que eres buena,
es palabra sin sentido.

Pero si gritan las voces
al pasar por tu camino,
el intentar el silencio,
tú mismo te has desmentido.

Siempre que dices verdad,
es mejor que lo demuestres
en tu forma de actuar.

Y que lo diga la gente
detrás de tu caminar.

Es pecado, aunque no creas,
que te ocultes enseñar,
cuando el enseñar sea
para pecados quitar.

Los dones que Dios te manda,
no es malo el publicar,
pero los que Dios te deja
haciendo tu voluntad,
no debes tener ocultos,
por ser dones de enseñar.

Hazle guerra a la mentira,
que se vea la verdad.

Que Dios dijo: “Yo soy Dios”,
y no se quiso callar.

Aunque el hombre desmintiera,
pero Dios quedó Verdad.


***


Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pág. 225-226-227