sábado, 10 de agosto de 2013

El querer te hace bueno cuando tú no quieras ser malo

En Sueño Profético decían:

Hay más que saben que estos Dictados son de Aquí y no quieren, que crean que el Comunicante miente.

Hay más que puedan saber y no quieren, que quieran y no puedan.

El querer achica la cifra. El querer te hace bueno cuando tú no quieras ser malo.

Si te falta el querer –querer de queriendo–, nunca sabrás las formas que Dios tiene de comunicarse.

Dijo uno:

Dios Hombre, lo que más le molestaba era la falta de interés, el no querer conocerlo, el no querer oír su Palabra y dar opinión a contra, el perseguirlo, el querer quitarle el Dios. Esto es postura del hombre.

Otro dijo:

Que diga el hombre que dice que a Dios ama, qué condiciones tiene que tener el que Dios elige, y qué tiene que hacer Dios para que el hombre crea en su Existencia. Que diga esta clase de hombre dónde dio verdad de la Revelación de Dios.

Hablaban del Padre: se hace Dios Hijo y Lo matan cuando vieron era Hombre y podían destrozar su Carne. Que Dios permite el destrozo para sellar a los que Lo aman y los que a Dios matan, los que se cubrían con la hipocresía o los que querían sólo querer a Dios, los que querían queriendo querer saber lo que había en su Gloria, los que querían saber cómo vivir para no perder la Gloria, los que creyeron sin ver, los que veían un Hombre y veían a Dios, los que sabían que la Eternidad era como este Dios Hombre la ofrecía con su misma Presencia.

Desperté, oí:

Todo el que quiso al Dios del Cielo, quiso querer que Dios en la Tierra le hablara de la Gloria.

No hay querer sin querer saber.

Esto lo dicen los Sabios que ahí quisieron querer y Aquí viven ya adorando.

No hay querer que se quiera, cuando Dios está mediando, y puedas vivir la vida viviendo y no preguntando.

Siendo la pregunta ya el acento a lo amado.

No querer saber de Aquí, no va decir: “yo amo”.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 163-164