domingo, 18 de agosto de 2013

Sin la muerte preocuparle

En Sueño Profético decían:

Hay quien es bueno por llevar siempre en el pensamiento la muerte. Éste lleva el bueno de compañero con la enfermedad. El que piensa en la muerte constantemente con tristeza, es enfermo de espíritu. El que su espíritu es sano, piensa en irse con Dios cuando Dios quiera, y nada hace pensando en la muerte con temor. Sus hechos serán como Dios que esté delante, siempre llevará contento, sin la muerte preocuparle.

Dijo uno:

Es buena meditación, que ya recomendaron Santos, el pensar en la muerte. Pero pensar no como si fuera una deuda que tienes que pagar a largo o corto plazo. Ellos quieren que se piense con un pensar valorando a todo lo que no acaba y que Dios está esperando. Pero que sea contento, sin corajes, sin tristezas, haciendo vida de Santos; que Santo quiere decir vivir a Dios adorando, y ya Dios te manda en: “Ve y di mis Palabras, o ve en mi Nombre y sana la carne, receta para el espíritu que quiera salvarse”. Esto, después de adorar, baja Dios a visitarte, luego te trae a esta Gloria para en Gloria ya explicarte.

Desperté, oí:

Cierto es que cara triste
y siempre hablando de muerte,
no es espíritu de Dios.

El de Dios es cara alegre,
llevando sufrir sin peso
y no pensando en la muerte.

La pena y la tristeza
te la da lo material.

Que te pone siempre inquieto,
aconsejándote mal
en avaricia y dinero.

Llevándote al pecado
como pluma lleva el viento.

Éstos son los hombres tristes,
aunque los veas riendo.

Éstos, luego, ya se pasan
en un puro sufrimiento
de pensar que muerte llega
sin salvación ni remedio.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 206-207-208