viernes, 22 de enero de 2010

El Espíritu y La Materia - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 123


En Sueño Profético yo decía:

"Señor, no debía de doler la carne, sino morirse cuando fuera."

Dijeron:

Si la carne no doliera y las energías no se acabaran el hombre no se salvaría. La dolencia de la carne y el adiós a esa vida, es la última oportunidad que Dios da para la Salvación. Si el que te oye, quisiera aprender, aprendía. El ser bueno, más que se nace, se aprende; más se aprende por la libertad que Dios deja. El que es más bueno es el que quita a más malos que sean malos. El que es bueno lo sabe que es bueno el que está cerca de Dios. El que se cree bueno, Dios sabe es malo. Hay más malos que buenos, porque estos buenos a Dios no han amado.

Desperté, oí:

Si crees en la Gloria de Dios, tienes que ser bueno ahí.

Este bueno es de Espíritu a Carne - Materia.

Si tu espíritu es bueno, no te preocupes de tu materia.

El espíritu obliga a la materia, reverencie a Dios.


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