domingo, 24 de enero de 2010

El Sufrir de Magdalena - Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII - Pag. 52-53-54


En Sueño Profético decían:

Hay cosas en la vida que haces mal hechas y haces sufrir, y cuando tú mismo dejas de hacerlas por pensar en Dios, es cuando sufrir a ti te llega.

Cuentan Aquí, en la Gloria, que Magdalena empezó a sufrir cuando ya fue buena, cuando aún creían que era Magdalena, cuando ella quería quitar de que pecaran y arrimar para que a Dios quisieran, cuando veía al Maestro y quería que el Maestro no la viera, cuando oía hablar mal de Él y no valía su defensa, cuando quería borrar las palabras que había dado para llevar a pecar, cuando, con razón, tenía miedo a pedir perdón.

Esto, dicen que le hacía más sufrir: el dudar de las Palabras que Dios Hombre baja a la Tierra a enseñarlas, pero le hacían pensar esto: “Pero serán pecadores que no hicieran pecar, que pecaron ellos solos y nadie los vio pecar. Pero quien no me conoce a mí, si escándalo llevaba delante y escándalo llevaba detrás”. Este pensar la atormentaba hasta que un día la fuerza de Dios le llegó y le hizo que fuera al Maestro para que olvidara que había sido Magdalena.

Desperté, oí:

Dicen que este relato lo hablaba Magdalena cuando el sufrir le hizo pensar: “Yo quiero ser buena”.

Cuando Dios deja el sufrir lo empieza Magdalena, por no haber querido vivir como antes de ser buena.

Muchos, muchos, le oyeron esto:

- Bendito sea este sufrir si Dios, hoy Hombre y Maestro, no sufre con mi vivir. Si yo sufro aún es poco por el mal que repartí.

Esto hechos quedarían perdidos si no se dictaran aquí.

MAGDALENA


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