domingo, 6 de enero de 2013

La Luz de Dios


En Sueño Profético hablaban de la confianza en Dios, de creer en Él como Poderoso, como Único; de llamarlo sabiendo que Él ya esperaba tu llamada: 

Viendo Dios tu confianza en Él, ya te irá dando Luz sin que tú veas vela encendida, ya te llevará del brazo como estrella que guía, que la Luz la ve el que ama, como aquellos pastores que la Estrella guió. Aquella Estrella no fue sólo para los pastores, ni sólo para Belén, era Dios que bajó a la Tierra para todo el que quisiera de Dios Hombre aprender. A todos los que les faltaba Amor, no vieron estrella correr, no vieron que se parara, y aún siguen sin ver, sin ver la Luz que Dios manda cuando oscuro está tu ver. Entonces, ruega el Amor, por si Dios quiere encender. Y Dios, como ya te espera, Luz clara te da, y ya ves. 

Otro, ya quedó solo también hablando, y siguió dando explicaciones para aprender y enseñar. Ya dijo: 

El hombre va a oscuras, sin estabilidad e inseguro de sus pasos, por despreciar el Amor de Dios, por querer vivir sin Él, para decir: “Yo sin Dios paso”. Esta es la oscuridad que lleva el que no es cristiano.

Desperté, oí:

Dios siempre te dará Luz 
de la que el hombre no tiene.

Dios siempre oye tu voz, 
aunque respuesta no llegue.

Tú tienes que pedir Luz 
convencido de que Él ya 
quiere que la Luz la pidas tú.

La Estrella que guió, 
unos la vieron lucir; 
otros, nube la tapó.

El Nacimiento de Dios 
iluminó aquel Belén, 
pero siguieron sin Luz 
los que no quisieron ver.

No hay quien pida Luz a Dios, 
y Dios no haga Luz ver.

El Amor le da a la Luz 
que Dios espera encender.


*** 

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Pag. 161-162