viernes, 25 de enero de 2013

Paga Eterna

En Sueño Profético decían:

El que busca a Dios por Amor, Dios le responde amando. El que se confía en Él, Dios siempre sale a su paso. Estas Palabras son ciertas.

Dijo uno:

Yo viví siempre haciendo lo que Dios enseñó en la Tierra, y puse toda la confianza en Él. Yo hacía lo que Él mandaba, y Él me pagaba, pero con una renta que todavía estoy cobrándola. La cobro y de mi renta puedo dar pagas desde esta Gloria de Dios, que Dios es el que me manda. Pero, ¿quién diría mandar, a la Voz de sus Palabras? Pero, ¿quién diría, yo sirvo a Dios cuando me manda? El hombre muere y se queda sin disfrutar de esta Gloria por querer tanto a la Tierra. 

Pensad: el perder lo Eterno por darles la preferencia a hombres de grandes talentos, hombres que se creían vivos y aún se siguen creyendo... Aquellos no se pararon a valorar esto Eterno; siguieron dando enseñanza para un corto tiempo enfermo. Si el hombre amara a Dios, pondría primero lo Eterno, buscaría con Confianza, llamaría a Dios del Cielo, viviría la Caridad, y Dios ya le mandaría el Premio.

Desperté, oí:

¡Qué hermosa es la Confianza 
que en Dios deposita el hombre!

Esta misma Confianza, 
luego enseña a otros hombres. 

Este que habla en la Gloria, 
buen servicio le hace a Dios, 
y qué buena paga cobra.

Cuando vivió con materia, 
vivió la vida de Dios: 
Amor, Caridad y Paciencia.

Caridad: llevando Amor 
a su sufrir y sus penas.

Y Paciencia para quitar 
al hombre de la violencia 
antes de que pueda pecar 
un pecado de condena.

Si estos Servicios practicas, 
ya tienes la paga Eterna.


***

Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pag. capitulo 1