jueves, 17 de enero de 2013

Tronco inmortal de ramificaciones Divinas


En Sueño Profético decían:

El Mensaje, Comunicación, Arrobo e Iluminación constantes, es Dios. Todo sale de Dios: Tronco inmortal de ramificaciones Divinas; Tronco que hizo al Hijo e Hijo que vive en el Tronco. Este Tronco, su savia, es Sabiduría; Dios que quiere dar al hombre participación de su Reino; Reino que compone el Padre, el Hijo, haciendo Tres el Espíritu que Dios envía a que dé Testimonio de cómo es el Reino de Dios.

Dijo uno:

Yo llevé el Mensaje del día 4-4-1972, en el que Dios quiere que el hombre piense en su Poder e imite la Obediencia de los mares. 

Los mares siguen su bravura porque Dios así los tiene. El Sol y el aire los siguen porque Dios así lo quiere. Si el hombre pensara esto que Dios para cuando quiere, el hombre no haría pecados, porque pensaría en la muerte, y ya quedaría para Dios como espíritu rebelde. 

Yo, siempre, en mi Mensaje, recomiendo el Amor. Pues si amas como Él quiere, loca te llamarán “tos”.

Yo, aunque no diga mi nombre, lo sabrás cuando el Mensaje te diga que yo no quiero que haga pecados nadie.

Yo, a la Orden le diría, que día que se va el Sol, no vuelve más ese día. Yo soy Domingo, y hablo en el nombre de los de Aquí, que hoy están en la Gloria y fueron Dominicos ahí.

Si yo no digo quién soy, tú mi nombre lo sabrás cuando te diga que amo la Teología sin igual, y que yo te certifico que no pueden comparar con nada de lo que hay escrito, dejando esto en segundo lugar. Yo Tomás te certifico que ocupa el primer lugar, que esto son Palabras que salen de este Reino Celestial.    
          
Desperté, oí:

Para que tenga la fuerza como Palabra de Dios, te hablan los de esta Gloria con Literatura de Dios.

¿Cuándo verá y dirá el hombre que esto es Palabra de Dios?

Pues si coges los Escritos, piensas en la Gloria ya, y ves a este Dios triste por culpa de la Humanidad.

Que no le tienen Obediencia, porque tenía que mandar con el Poder que Dios tiene, dejándose el Dios atrás.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 3-4