jueves, 20 de febrero de 2014

Es la falsedad del hombre la que alimenta el pecado

En Sueño Profético decían en la Gloria de Dios, de hombres que vivieron con materia y que su vivir fue para este Cielo:

Éstos fueron hombres de saber material bastante amplio, de grandes estudios, de grandes conocimientos y de un nivel cultural bastante grande. Estos hombres hablan de la falta de interés que tiene el hombre por aprender, ya sacándolo del recinto del Amor a este Dios, que todo sale de Él.

Ya dijo uno:

Unos nombres voy a dar de los presentes en este Arrobo, que quedarán en el Dictado: Juan Bosco, Agustín de Mónica, Tomás de Aquino, Domingo de Guzmán y otros grandes talentos que su saber les venía del espíritu. Éstos, hoy adoran Gloria. Ayer, mandaban a esta Gloria. Éste es el deber del que dice “yo amo a Dios”.

Dijo Tomás:

El Comunicante se ve que es Comunicante de este Mundo que el hombre habla de él, pero sin creer con seguridad que Dios es Vivo.

Viéndo, siguiéndo y preguntándo, ves es Aquí traído este espíritu; viendo vida y sufrir que le da el hombre. Siguiendo su caminar, tú no lo sigues. Y ya pregúnta en Teología, pregúntale en literatura y en estudios de primera enseñanza...

Los hombres que desmienten sin haber hecho estudio y no aceptando a Dios, ya estos hombres no aman. Estos hombres no son disculpados por Dios.

Desperté, oí:

Es la falsedad del hombre
la que alimenta el pecado.

Es la vanidad de Tierra
la que persigue el Mensaje.

Hombres cultos de la Tierra,
que de la Tierra no saben.

No saben porque sus cuerpos
no creen que este Dios hable.

¿Dónde esta la creencia?
¿Dónde creen que habita Dios?

Debían hacer recuento
del maltrato que le dieron
a todo el que Dios eligió.

Si este recuento lo hicieran,
fijo pedían Perdón.

¡Hombres que hablan de Gloria
como un cuento que pasó!


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - Pág. 80-81