lunes, 24 de febrero de 2014

Es peor hacerse el cojo, que ser cojo y cojear

En Sueño Profético decían:

Si el que el hombre ve malo, se aleja de estos Mensajes, lo hace mal. Pero lo hace peor el bueno que no los busca y sabe dónde están.

Es peor hacerse el cojo,
que ser cojo y cojear.
Pues si el cojo mira al Cielo,
Dios lo puede sanar.
Y el que se hace sin serlo,
cojo se puede quedar.

Dijo uno:

El hombre se cree bueno porque el mal que hace nadie puede verlo; tan sólo lo ve Dios. Éste es malo de espíritu. Y vive dos en uno: espíritu que quiere tapar acción que va en contra del Mando de Dios y que quiere oírle al hombre la palabra “bueno”.

Este espíritu es conocido por el espíritu que Dios Aquí le da la Enseñanza. Este espíritu no es enfermo; este espíritu es visitado por espíritus diabólicos, y todo lo que hace es meditado.

El espíritu enfermo hay veces que lo ves desmadejado, y el mal va siempre hacia él. Éste no piensa el parecer bueno; lo que ves por fuera, tiene por dentro. El que vive dos en uno es el que quiere parecer bueno, y en todo lleva maldad y va en contra del Cielo.

Desperté, oí:

¡Qué cierto que hay buenos
que están muy lejos de Aquí!

¡Qué frases dictan en Gloria
para que te hagas bueno,
primero para la Gloria!

Son éstas que Dios manda que se repitan:

“Es peor hacerse el cojo,
que ser cojo y cojear”.

Pues la razón es bien clara:

Si es cojo, puede que un día
Dios le mande andar.

Y el que cojea sin serlo,
cojo se puede quedar.

El que es cojo, mira al Cielo,
y en el mirar, pide ya.

El que quiere parecerlo,
quiere al mundo engañar.

Porque no cree que Dios
siempre está viendo verdad.


***

Libro 17 - Investigaciones a la Verdad - Tomo II - Pág. 206-207-208