martes, 4 de febrero de 2014

Luz y Resplandor

En Sueño Profético decían:

Si la Palabra de Dios se dijera en silencio y ocultándola, Dios no podía dejar Infierno, sería un Dios de engaño, y ya no era este Dios que hay en el Cielo.

Si Dios hablara y dijera “guarda en secreto mi enseñanza”, ¿cómo llegaría a otros esta Divina Enseñanza?, ¿cómo Dios los juzgaría después de que dejaran ese mundo y Aquí a Él se presentaran?

Si Dios vedara su Gloria, ocultando su Enseñanza, sólo vivían Aquí una docena de hombres, los que fueron Elegidos en cada siglo pasado. Esto no sería un Dios que tan sólo en Poder domina Cielo y Tierra, y las aguas de los mares se cuadran a su Presencia.

Si Dios hablara a unos hombres y sólo para esos fuera, ya tendría otro nombre, ya sería hombre de Tierra.

Tan sólo este comparar, cuando llegue a tu conciencia, debes de hacer un pensar y hacer caer en la cuenta que Dios el que trae a su Gloria es para que el mundo lo sepa, es para cundir y cundir, y que coja la Enseñanza el que Aquí quiera venir.

Es pecado y bien grave, decirle al que Aquí viene que las Palabras las calle; que no viene, que lo traen, que él se ofreció a Dios aceptando el sufrimiento y buscando al pecador. Éste es el ofrecer que no ve el que no ama, por a Dios nunca querer.

Desperté, oí:

Amando y queriendo estar con Dios,
Dios te da su Palabra.

Te la da y ya tu Amor
la tiene que divulgar.

¡Qué Palabra más bien dicha
y qué Fuerza de Dios tiene!

Si la Palabra de Dios
se dijera en silencio y ocultándola,
Dios no podía dejar Infierno.

Sería un Dios de engaño,
y ya no era este Dios que hay en el Cielo.

Es la Palabra de Dios
siempre dicha en Pregoneros.

Que si callan la Palabra,
Pregón se queda en silencio.

Si el hombre hablara de Dios,
escondido en los rincones,
ya no era Portavoz,
era parte del demonio,
diabólico, brujería,
suciedad que deja Dios.

Dios, cuando da su Palabra,
lleva Luz y Resplandor,
para que el que quiera la vea
como la Luna y el Sol.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - Pág. 123-124-125