domingo, 9 de febrero de 2014

Vive voluntad de Dios, y no vivas su permitiendo

En Sueño Profético decían:

No uses el Permitir de Dios,
y sí usa esto: “Dios quiere”.
Que haciendo su Voluntad,
di siempre: “con Dios estoy”.

No te fijes en el mal,
que mal antes te hicieran,
pues si tú pagas igual,
descontentas a este Cielo,
y ya quedas en lugar igual,
aunque no fuiste primero.

Es sencillo el practicar
Mandamientos y Evangelio,
cuando tú piensas: “mi final
es abandonar el suelo,
y me tengo que encontrar
con la Gloria o el Infierno”.

Si piensas esto,
no descontentas al Cielo.

Dijo uno:

¡Qué valor tiene el hacer en esa vida de materia lo que Dios manda para luego vivir una eternidad su Presencia, para cuando Él te llame, tú sin miedo Le contestes: “Señor, si hice mal, no me di cuenta”!

Esto lo puedes decir cuando tú lleves la cuenta en blanco del mal que recibiste. Pues devolver mal por mal, no es sello de cristianos, es no practicar su Perdón ni querer ser como hermanos.

Desperté, oí:

Nombraban mucho:

¿Cómo el hombre se retira
de cumplir los Mandamientos
por el Permitir de Dios?

¿Cómo tiene en cuenta
el mal que de otro recibió,
y no se para a pensar:
“El bien no lo practico yo”?

Yo practico el Permitir1
hasta que entierren mi cuerpo.

Luego, ¿cómo voy a pedir
que Dios me lleve a su Reino?

Si Él no me llevaría,
ni yo estaría contento
de pensar: “No quise a Dios
cuando viví con el cuerpo”.

No merezco otro Perdón,
que me permita el Infierno.

¡Vive voluntad de Dios,
y no vivas su permitiendo!


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pág. 81-82-83