jueves, 4 de junio de 2015

Desobediencia y Obediencia

En Sueño Profético hablaban hombres y hacían preguntas mujeres.

Ya dijo uno:

Estas mujeres buscan el que les digan el momento en el que el Maestro habló enseñándoles a ellos –éstos eran sus Discípulos– cuál era el más grave pecado.

Dos de ellos preguntan: “¿vosotras amáis? Si amáis, aprenderéis y practicaréis su Enseñanza. Pero si no amáis, no contestaremos a vuestras preguntas”.

No se oía nada, y ya otra vez se oyó:

“La desobediencia es el pecado más grave. La desobediencia puede llegar a que mi Padre en Mí, aparte. Y una vez que aparta, no puede perdonar, porque ya, éste, vive el sitio sin Dios. En cambio, el adulterio y el robo, aquél que lo hizo sin conocer al Hijo del Hombre y viene a Mí, quedará perdonado, porque para eso soy Yo Enviado del Padre, y luego voy otra vez al Padre. Pensad que es Dios el que está dando esta Enseñanza. Si no guardáis Obediencia a mis Palabras, podréis hacer todos los pecados que vengan, porque en Dios no creéis. El que no ame, que se marche, y Yo haré que no pueda volver la mirada, porque su desobediencia intentaría alborotar al que Me ama. Antes de haber un hombre, hice mi primera Enseñanza con Luzbel. No hay más Enseñanza que la mía, que ya viene de mi Padre, y Yo sigo su Obediencia. Os costara trabajo el seguirme, pero si amáis, mi Padre os dará las fuerzas”.

Desperté, oí:

Estas mujeres dan
la contestación con llanto.

Porque tenían pecados,
que antes hicieron
y no podían borrarlos.

Cuando oyen a los Discípulos,
ya les empezó gran descanso.

Fueron en busca de ellos,
y Obediencia practicaron.

La Enseñanza que cundían,
iba formando escándalo.

Se cubrieron de Obediencia,
y dejaron el pecado.

Desobediencia te lleva
al peor de los pecados.

Y la Obediencia te pone
en el sitio de los Santos.


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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C6