miércoles, 24 de junio de 2015

Todo lo tienes de sobra, si tan sólo amas a Dios

En Sueño Profético yo decía:

Señor, ¿por qué no ven más esta Gloria? Yo quisiera decir cómo es, pero no me salen palabras.

Dijeron:

Esta Gloria no se puede contar. Esta Gloria es vivirla. Se puede contar la Visión, pero el sentir, no. El sentir es Amor, Amor ahí sentido con materia, y Aquí, Amor en Gloria; Amor sin materia y sí con Dios.

Dios Gloria:
espíritu que Dios arroba,
quitándole la Libertad.
Libertad que Dios quita
porque antes tú se la das.

Gloria:
sitio sin pecado
por no haber Libertad,
que todo el que Aquí viene
ya fue por él “rechazá”.

Todo el que Aquí entra,
ya es la misma Voluntad.

Para que ahí comprendan,
primero tienen que amar,
pero un Amor tan limpio
que rechacen Libertad.

Rechazar la Libertad
es vivir sin el pecado.

Dijo otro:

Todo el que quiera, tendrá esta Gloria. Todo el que siga las Palabras de Dios y las viva contento, tiene esta Gloria segura, y está en espera de arrobo si Dios lo manda.

Dios manda que suelte el espíritu la materia. Esto es muerte conocida por el hombre. Pero en el arrobo, el hombre no ve muerte, porque Dios la impide para que no haya entierro.

Arrobo es muerte de la carne, que Dios con su Poder hace que la materia se cuadre al servicio de Dios; sitio que Dios siempre tiene para poder llevar Palabras Divinas a las palabras del hombre.

Desperté, oí:

Por más que hablen de esta Gloria
y la quieran explicar,
si no han vivido en ella,
pueden no decir verdad.

Siempre que hablen de la Gloria,
se debería preguntar
a personas que vivieron
vida, muerte y Eternidad.

Para que quedara escrito
Palabras de Dios “na” más.

El arrobo es Evangelio
que sirve para enseñar
cómo se vive en la Gloria
cuando tengas Eternidad.

Para quitar el pecado
y que ahí vivas con Paz.

Para que el hombre vea
que eso es temporal.

Para que piense y busque,
al Lugar, “pa” preguntar.
 
Para que piense en la muerte,
que nunca él lo sabrá
el día que se presente.

Para que no culpe a Dios
de que exista el Infierno
y haya condenación.

Todo lo tienes de sobra,
si tan sólo amas a Dios.


***

Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C3