martes, 23 de junio de 2015

Dios nunca tendrá para el hombre diferencia

En Sueño Profético decían:

Aún no han hecho sonido las campanas de la Gloria con esta Comunicación, aún están en silencio. Que no tuvieron silencio para el que a Dios amó. Éste si oyó sonido.

Dijo uno:

Pues ya les llegará repique sin descanso de que se oiga sonido. ¿Cuántos quisieran estar sordos para no oír sonido? Pero este sonido se pasa del oír de los oídos. Hombres que saben que, por fuerza, se tienen que morir cuando menos lo esperan. Hombres que saben que el tiempo de Dios no tiene siglos, porque Aquí el tiempo no cuenta. Hombres que barro es su cuerpo, que se pudre la materia y tienes que escarbar hondo para que el cuerpo no huela.

¿Cómo pueden creer que Dios, en estos Escritos que manda, deje las campanas quietas?

Desperté, oí:

Tienen que oír su repique sin diferencia de lengua.

Porque su venida fue para el hombre de la Tierra, aunque naciera en Belén.

Los nombres son para que el hombre entienda.

Pero Dios da su Palabra para todo el que la quiera.

Puede tener color claro, oscuro o color candela, pero Dios nunca tendrá para el hombre diferencia.

Por eso estos Mensajes se oirán en todas las lenguas.

Sin obligar a que amen, pero sí a que los oigan.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V