miércoles, 26 de agosto de 2015

Cordero de Dios

En Sueño Profético decían:

Dios, lo que elige, siempre es para que sirva de ejemplo. Hasta en los mismos animales elige a unos y a otros no nombra. Te pone al palomo con nombre de Espíritu Santo.

Ya, Él actúa, y en la Visión, a veces te sientes dentro de tu pecho algo de tal Fuerza, que negar no puedes aquel Mando fuerte, y tú no te cansas de hacer lo que Él quiere.

Pone a los corderos para que el hombre los mire y piense que tienen su pastor que los guarda. Y el hombre, a Él Lo tiene cuando vive la humildad que estos corderos tienen.

En estas Palabras se vio el campo y quedó silencio. Había muchos corderos, que vistos en altura parecían la piel de sólo uno, por la unión que tenían estos corderos.

Se oyó balar, y el que explicaba con el Mando de Dios, dijo:

“Se oye el balar para que cuenten que están vivos”.

Desperté, oí:

Él se nombra, dándose al hombre para purificarlo, con estas Palabras:

“Cordero de Dios”.

El que Lo quiere,
se limpia de pecado
y Él lo perdona.

El que mire a los corderos,
tiene que mirar al Cielo.

Si eres humilde por fuera
y la humildad es por dentro,
pídele a tu Pastor,
que antes de oír balada,
ya Él te está respondiendo.

Lo que quiere es que no olvides
que Él siempre espera contento.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C2