sábado, 22 de agosto de 2015

La disculpa emperora lo mal hecho

En Sueño Profético decían:

Hay cosas que se hacen tan mal hechas, que la disculpa las empeora. Esta frase fue dicha por el Maestro delante de un grupo de hombres. Yo, uno de sus Discípulos, cuento el hecho:

Estando un día el Maestro parado en la esquina de la plaza del pueblo donde iba a predicar, se acercaron dos hombres y le dijeron:

   –Maestro, teníamos ganas de oírte un día, pero teníamos el trigo en la era, y hasta no guardarlo, no queríamos perder tiempo por si descargaba una nube y se perdía la gran cosecha que hemos tenido, pues ha sido mayor que ningún año.

Aquí dijo el Maestro la frase:

   –Hay cosas que se hacen tan mal hechas, que la disculpa las empeora.
Y siguió diciendo:

   –Si no das disculpa, Yo sólo sé que no amas a mi Padre y que desprecias mis Palabras. Pero tu falsa disculpa ha hecho que todos se enteren de tu avaricia a la Tierra y del desprecio a lo que yo ofrezco, que es mi Reino. Vete y cuida el trigo, porque ya no verás entrar más trigo en el granero. Una vez que saques los costales, verás el granero hundiéndose, y el grande terreno del que los dos sois dueños, nunca dejará la tierra tallo salir.

Desperté, oí:


Hubo quien quedó parado
al oír hablar así al Maestro.

Luego, entre aquellos hombres,
había gente
que conocía a estos dueños.

Quitaban las voluntades
cuando oían decir: “mañana
voy a conocer al Maestro”.

Más de una vez,
al pasar por sus terrenos el Maestro,
cerraban aprisa las puertas
por no querer conocerlo.

Todo esto lo sufría
el que le dio la cosecha
y el que ofrecía lo Eterno.

Ellos, al final,
querían seguirlo,
pero sin Amor por dentro.

Primero ponían cosecha,
y después, a Dios Maestro.

Dios tuvo que destapar,
porque así se corta el fuego.

Los dos quedaron con nombre
de falsos y fariseos.

El que ya iba con ellos,
iba en contra del Maestro.


***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - Preámbulo