lunes, 24 de agosto de 2015

Dios es Vivo en la Gloria

En Sueño Profético decían:

Culpa el hombre a Dios del sufrir que en la Tierra pasa, y no da gracias al Cielo porque castigo no manda, en huracán, agua o fuego.

El hombre dice “¡Dios mío!” cuando el agua le llega al cuello. Y dice “Dios no me oye”, y no piensa las veces que Dios lo llama en mil maneras y el hombre a Dios no responde.

Dios tiene a los Elegidos para que hablen de su Gloria. Y siempre está recordando que Dios es Vivo en la Gloria.

Dios perdona y se presenta en el sitio que quieren quedarse libres de las garras del pecado; es amigo del humilde que el hombre tiene apartado como algo que no sirve.

Pues a éste busca Dios y, sin cátedras ni títulos, Él lo hace profesor para enseñar y guiar a los espíritus, para apartarles torturas que encarcelan al espíritu.

Desperté, oí:

Da pena –por no decir otras palabras–
cómo el hombre trata a Dios
y el responder de Dios al hombre.

Si Dios no mandara
Amor y Perdón al hombre,
a las fieras harían buenas.

Porque sabiendo que existe
el Creador de la Tierra,
no cumplen los Mandamientos,
como tampoco las fieras.

Con la gran diferencia
que a la fiera es el monte
lo que esa vida le deja.

Y el hombre tiene riquezas
que puede administrar
y decir: “soy dueño de ellas”.

Cuando ya entierren su cuerpo,
tiene Gloria el que la quiera.

¡Son pocos los que Aquí vienen,
para los que Dios quisiera!      


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Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C3