viernes, 21 de agosto de 2015

Saber para enseñar

En Sueño Profético decían:

No es lo mismo saber para ti que saber para enseñar. Si mal fue lo que aprendiste, si no lo enseñas, no haces mal. Pero si eres profesor y tu enseñanza la das mal, aunque no quieras, el alumno aprende aquello que tú mal enseñas. Por eso el que Aquí trae Dios para que dé Enseñanza no puede ser como otro que ame mucho y merezca la Gloria y Dios le dé alguna Sabiduría Divina. Éste sabe lo de él, aunque su enseñar no perjudica, pero no puede aprender lo que al que Aquí le explican y dictan que queda como Enseñanza, continuación de Palabras Bíblicas, que quedarán intocables como quedó su venida.

El que aprenda esta Enseñanza, que es la que Dios tiene escrita, que no se acabó y por siglos continúa, todo el consejo que dé para guiar al espíritu es medicamento que cura antes de estar enfermo con gravedad. Y si vive gravedad ya sabrá cómo guiarlo para quitar el contagio que a otro pueda llegar.

Esto si no es para enseñar puede salir contagio, pero al prepararlo Dios jamás llega contagio. Al revés, desbarata la maraña de lo malo.

Desperté, oí:

El que lleva Enseñanza, no para él que es para darla, no se puede comparar con el que alcanzó la Gloria por vivir la Santidad.

Del que Aquí mandan de él no sale nada de lo que Aquí a escribir mandan.

Por eso, aquél que sigue esta Gloria en palabras no sólo aprende él sino que también deja Enseñanza.

Son pocos los que Dios a diario entra y saca el espíritu a su Gloria para que luego queden los Libros en la Historia.

Que en nada de la Enseñanza dice “yo digo”, como puede comprobar aquél que coja los Libros.

Todo es puesto como “Dios dice, Dios me ha dicho”.

Estaban diciendo en la Gloria:

En esta Visión han dicho insulto al Instrumento, es pegarle a lo que ha escrito.

Decir que la pluma es mala y el texto mal lo puso.

Pegarle a los zapatos por estar mal el camino.

Todo esto y mucho más ha salido del hombre.

Tan sólo por enseñar lo que Dios ya manda escrito.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V