domingo, 16 de agosto de 2015

Si piensas en el Cielo, te olvidas de la Tierra

En Sueño Profético decían:

Si piensas en el Cielo,
te olvidas de la Tierra.

La Tierra es para los pies,
el Cielo es para la cabeza.

La Tierra lleva a los pies
con engaño y exigencia.

Poniéndole siempre algo
que le duela la cabeza.

La Tierra es atrevida
por la Libertad que Dios deja.

Dijo uno:

Haz por pensar en el Cielo
y después piensa en la Tierra,
que el Cielo es el que da
la entrada en la Vida Eterna.

Con este pensar que hagas,
te unes a esta Vivienda,
donde existen espíritus puros
que no pudieron tener contacto
con la suciedad de la Tierra.

Fueron creados cuando no había suelo,
cuando no había Tierra.

Éstos espíritus son
guardianes de la Gloria,
con Dios Padre
y con la inocencia de los niños,
que su nombre es los ángeles.

Esto no está en la Tierra,
por mucho que la Tierra
quiera engañarte.

Desperté, oí:

Se ha nombrado a Dios Padre
y no al Espíritu Santo
y a Dios Hijo.

Pero si pones Amor,
ves que Tres Dioses son uno.

Un Dios que se hizo Carne.

Y un Dios que manda su Espíritu
para que el hombre no piense:
“vivió, pero ya no existe”.

Aquí está el Padre sin Cuerpo;
con Cuerpo, Dios Hijo;
y el Poder de un solo Dios,
que nombras a Dios Espíritu.

Nada de Esto está en la Tierra.

Por eso empieza el Mensaje:
“Si piensas en el Cielo,
te olvidas de la Tierra”.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C8