martes, 15 de diciembre de 2015

Vendedor de la Palabra de Dios

En Sueño Profético decían:

Acuden más al vendedor por la mercancía que lleva que por las voces que da, pero si voces no diera pocos irían a comprar y pocos abrirían la puerta por no oír su pasar. Pues igual es el Elegido, que voces tiene que dar aunque no las oigas como en el vendedor.

Dijo uno:

Las puede dar en silencio y los demás vocear, pero el saber de este Dios jamás se puede callar. Habrá quien vocee fuerte diciendo “Esto no es verdad”, pero al ver la mercancía grito das en silencio. Que a veces el leer y el silencio escándalo forma ya.

Esta gran Teología tiene para coger muchos temas y al leerlos tienes que amar, olvidándote del hombre que te quiso desviar e intentó callar a Dios con su soberbia y con su maldad. Estos espíritus malignos, escoria en la humanidad, quisieran un Dios mudo, sin que pueda vocear, sin que vea, sin que juzgue, sin que te pueda apartar. Este Dios ya da sin Voz y al vendedor que se la da tiene que ser hormiguita Eterna sin descansar, que por grande que sea el cerro tranquila subiendo va, que puede que el león se pare a descansar y en ese breve descanso lo cace el que va detrás.

Desperté, oí:

¡Qué escándalo en silencio tienen ya estos Arrobos que luego son escritos y son Mensajes en Libros!

Estos Arrobos son grande meditación para el grande y para el chico.

Grande y chico en el lenguaje que el hombre al mismo hombre le ha dado.

Para Dios es niño y hombre, inocencia o maldad, amar o pisar sus Leyes, Buscarlo o vivir sin Él por coger otro camino que Dios no puede aceptar.

Hazte vendedor de la Palabra de Dios y Él te dará el pago.

Que este salario es crecido para que tú también des cuando vayas voceando.

Como no puedes vender es yendo vendiendo y callado.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII