martes, 1 de diciembre de 2015

Ella edifica en silencio y contemplando

En Sueño Profético decían:

A todo lo que sea de Dios,
le retirarán la ayuda.

Todo lo que sea de Dios,
el hombre lo dificulta,
poniendo dificultades
para que a Dios ya no Lo sigas.

Por eso extraña tanto
el que Dios se comunica,
el ver que no vuelve paso
aunque retiren ayuda.

Él se lo confía a Dios
y se ofrece a su Mando,
y ya el Mando es de Arriba,
como pueden comprobarlo.

Lo que sí es de pensar,
es que al que podría llevarlo
y sufrir aminorar,
lo tiene el mundo liado.

Dijo uno que ya vive en esta Gloria y conoció el sufrir que tiene, con gran peso, el que Dios trae Aquí:

Nadie puede llegar a saber
en la medida que tiene su sufrimiento.
Nadie puede ver este sufrir.

Se podría comparar
con gran edificio que haces
y nunca le ves el final.

Pues si su sufrir
se pudiera edificar,
ya quedarían pequeños,
en altura y extensidad,
todos los que el hombre hiciera,
que Aquí no sirven para entrar.

La Gloria puedes ganarla
sin que edifiques o mandes edificar.

Este sufrir en silencio,
van muchos, después, a llorar,
cuando no tengan remedio
para dar paso hacia atrás.

Desperté, oí:

Poco se manda a dictar
para lo que el hombre merece.

¡Cuánto bienestar perciben
con las Glorias que ella lleva!

¡Y qué pocos se arrodillan,
diciendo: “Señor, clemencia
mándame para su ayuda”!

“Señor, soy culpable
de haber agrandado sufrir”.

“Señor, si la ayuda no es a ella,
que es a Ti,
perdóname mi pasado
y mándame hoy a mí”.

Si el sufrimiento de ella
se viera metros subir,
no habría edificios más altos.

Pero ella edifica
en silencio y contemplando.


***

Libro 14 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C3