domingo, 28 de agosto de 2016

Satisfacción, enmienda y arrepentimiento

En Sueño Profético decían:

Se van a dictar frases para que sirvan de satisfacción, de enmienda y de arrepentimiento:

Piensa esta primera: “La duda hace que te portes mal si no sabes que castigo va detrás”.

“Si consejo quieres darle al que diga “Dios me dice”, y Escritos justificando, tú no crees en “Dios hablando”.

“Si el amén no lo practicas cuando de Dios te han hablado, no vives la santidad, y a Dios tienes enfadado o disgustado. Disgustado es mejor que enfadado, porque te guarda el Perdón”.

“Si el consejo que te dieran fuera de Paz y sin cobrarlo, ¡no pongas duda!, Dios ha mediado”.

“Si uno te hablara bien, sin el mal ir achicando, ¡no cojas este consejo!, que Satanás lo ha mandado!”.

“Dios, cuando manda pastores, es para juntar el rebaño; y el rebaño no se junta tirando piedras y pegando”.

Dijo uno:

¡Qué consejos dan en Gloria comparando a un rebaño! Puede que si el pastor actuara tirando piedras, enfadado, cada una correría por distintos lados del campo. Algunas se matarían rodando cerro hasta abajo; otras quedarían echadas, como esperando defensa, metidas entre matojos o escondidas detrás de la grande piedra.

Desperté, oí:

¿Cómo se clasificaría a uno
que vieras diciéndole al pastor:
“Yo no haría lo que tú”?

“Yo cogería una vara
y un buen capacho de piedras,
y el rebaño me temería
a la primera voz que diera”.

Esto, sin piensas un poco,
es salirse de las reglas
que Dios enseñó a los hombres
cuando vivió con Materia.

Él, al maltrato que Le dieron,
Le oyeron estas Palabras:

“Si he hecho bien,
¿por qué Me has pegado?
Y si he hecho mal,
demuéstramelo”.


Que este Mensaje sea
para el hombre, de provecho,
con las primeras Palabras
que el Mensaje está hecho.


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Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C5