lunes, 1 de agosto de 2016

Dios dicta Filosofía de Aquí

En Sueño Profético decían:

Hoy dictamos pensamientos de un filósofo y sentencias para el que las oye:

Si siempre, siempre, amaras,
nunca, nunca, pecarías.

Si pecaste sin razón,
no creías en este Dios,
y si razón crees tenías,
un pecado hiciste
y llanto para toda la vida.

Hay cosas que hiciste mal,
que sirvieron para que otros
no hicieran ese pecar.
Éste es el arrepentido,
que ya no peca jamás.

Yo creo que el hombre hace,
a veces, las cosas mal,
por no pensar en la muerte,
que es lo que hace frenar.

Aquí dicto yo una frase
que me la mandan dictar:
“Tendría que ser deshonra
el hombre que ahí viviera
sabiendo que pierde la Gloria”.

Debía el hombre que ama,
y que eso fuera normal,
no sentarse a la mesa
del que en contra de Dios va.

Esto habrá quien lo lea
y le haga su pensar.

Deben estar distanciados,
el que ama
y aquél que no quiere amar,
porque dos piernas que muevas,
no puedes paso cambiar,
tienen que ir los dos pies
por el mismo caminar.

Si lees esto despacio,
seguro te hará pensar.

Estos pensamientos sirven
para dejar de pecar,
para que vayas borrando
todo lo que haces mal,
para que ahí te descubras
lo que Aquí quieres tapar.

No hay hombre que sienta a Dios,
y luego el sentir lo pierda.

No hay hombre que sea de Dios
y quiera al que a Dios no quiera.

Desperté, oí:

¿A que tú nunca has pensado
lo que Aquí dicen que pienses?

¿A que tú, este pensar, si lo piensas,
a Dios Lo quieres?

Cada pensamiento es
para que pienses, y pensando,
pienses lo que tú pensabas,
que tú mismo te hacías daño.

Estos pensamientos son
para imprimir y publicarlos,
y que el mundo todo piense
lo que nunca había pensado.

Esta es Filosofía
de filósofos que amaron a Dios,
estando en la Tierra.

Esta es Filosofía,
que si tú quieres, tú piensas,
en la muerte, en la vida,
pero vida, Vida Eterna.

Dios dicta Filosofía de Aquí,
de esta Eterna Gloria,
para que el hombre, al pensar,
le venga a la memoria
que la muerte llegará.

Pero por mucho que piense,
el día no lo sabrá.

Piensa esta Filosofía,
y muerte no habrá jamás.

Porque Dios, al que Lo quiere,
Aquí le da Eternidad.

Los filósofos de ahí,
que se pongan a pensar,
para que luego Aquí Dios
los coja para dictar.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo II - Preámbulo