miércoles, 4 de junio de 2014

La eternidad tiene dos sitios

En Sueño Profético decían:

El hombre se aparta de Dios por las muchas complicaciones que se busca, y ya no puede conversar su espíritu con el Amor de Dios. El hombre vive al cuido de todo, sin preocuparse del cuido de lo que puede ser eterno en Presencia de Dios.

Dijo uno:

La eternidad tiene dos sitios: uno en Presencia de Dios; y otro sabiendo que están apartados. Esto no debe extrañar al que ahí viva ya esta separación de Dios. Esto no debe extrañar al que sepa que Dios es más Dios por el Amor que da y por no obligar a que Amor lo quieran. Los que ahí despreciaron su Amor, Aquí no los deja que sean presentados al Padre. Los que ahí sufrieron por defender sus Palabras, éstos viven la Eternidad en Presencia de Dios.

Dicen frases Aquí en la Gloria que el hombre dijo en la Tierra, que escritas no tiene el hombre y que aquí digo algunas de ellas:

“Si al amo no quieres ver, no te extrañe que cuando le pidas al criado, te niegue el dar por ser ya mando del amo”.

“No hay quien quiera la Gloria y Dios se la niegue; y no hay quien no la quiera y Dios lo lleve”.

“La Gloria tiene un sitio para aquel que Gloria quiere; y el Infierno no se acaba hasta que no quiera el hombre”.

“El hombre vive sin Dios cuando está pisando tierra, y cuando deja la carne quiere que Dios ya lo quiera”.

“El martillo ha de sonar por fuerza si al hierro llega”.

“El que a Dios quiera en el Cielo, primero Lo quiso en la Tierra”.

Desperté, oí:

Si estas frases son leídas
y aprendidas con Amor,
ahí empezarás Gloria,
y Aquí ya te ves con Dios.

El que ama a Dios,
Le pide que no le dé Libertad.

Pero Dios te oye
cuando amas de verdad.

Este Dios, ahí en la Tierra,
el hombre de Él se esconde.

Y cuando llega la muerte,
Lo llama por si responde.

La mayoría se ofenden
porque Dios ya no los oye.

Este Dios manda en la Gloria
sus Palabras a la Tierra.

El que ama se las guarda;
y el que no ama, desprecia.

Este Camino es el mismo Dios,
Gloria, y ahí Tierra.

Este Camino fue hecho
antes que el mundo se hiciera.

Para que el hombre cogiera
el de Gloria o el de condena.

El Camino de su Gloria,
ahí acaba y Aquí empieza.

El de la condenación
es siempre vivir condena.


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Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 155-156-157