lunes, 30 de junio de 2014

No puede haber sacrificio

En Sueño Profético hablaban del Amor de Dios, y del sacrificio que el hombre le ve, cuando le falta Amor, a seguir lo que este Amor exige y quiere.

Dijo Agustín:

Si falta Amor, puedes hacer pecado grave, porque pecado ya haces al faltar Amor, aunque pecado nadie vea por no ser pecado de la carne, que el pecado de la carne antes pasó por el espíritu, porque el espíritu tenía la enfermedad del desprecio a Dios y vivía sin protección Divina.

Yo vi a tantos enfermos de espíritu, cuando ya Dios oyó mi voz pidiéndole que me curara, que yo pedí mi curación cuando ya bien me notaba, cuando me podía juntar con el que enfermo estaba y yo lo quería curar, cuando oía: “Agustín, ¿qué sacrificio hace falta para poder ya decir: pequé, pero ya no peco más?”. Yo le decía: “Ofendí a Dios y Le tengo que pagar llevando a hombres enfermos a su Camino, donde sólo encontrarán el sentir que yo he sentido. Un Sentir de fuerza, sin pensar en el amigo, sin pensar en el desprecio, y pensar en dar derecho al que le diga sus faltas, que antes tuvo que verlas todo el que a Dios amara.

Desperté, oí:

No puede haber sacrificio,
haciendo tú Salvación.

No puede haber sacrificio
en el Camino de Dios.

Lo que tienes es que pedir
que reconozcan tu mal,
si el mal lo llevas contigo.

Lo que tienes es que mirar,
no cobarde y sí arrepentido,
al que el Perdón te dará.

Son muchos los perdonados,
y más deberían llamar
a Dios, dejando el pecado.

Cuando dejas de pecar,
creyendo fijo en el Cielo,
tienes que reír, llorar,
de sentir este consuelo.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II