lunes, 11 de enero de 2016

Coge el Camino de Dios

En Sueño Profético decían:

Si buscas a Dios como bálsamo y guía ya Él te abrirá caminos y te curará la herida. Y puede que tú no veas ni camino ni medicina, porque su Poder no tiene lo que el hombre necesita. El Poder de Dios para, el Poder de Dios resucita, el Poder de Dios hace que el humilde le sirva al poderoso cuando éste salud necesite.

Dijo uno:

Dios puede hacer con su Mando y con su Poder lo que el hombre jamás pensara, porque el hombre duda de su Poder. El Poder de Dios es invisible para el que está falto de Fe. El que está falto de Fe dice “no” a lo que no toca como materia; y el que vive su Fe todo lo espera, porque a Dios se lo pide y ya tranquilo se queda. Y ya Dios le buscará el camino y Él verá de qué manera.

¡Qué le importa a Dios los mares y la altura de los montes si cuando quiere que Le sirvan hace camino en ellos!

Esto no lo entiende el hombre si en el mar echa la vista o si la eleva a la altura de los montes.

Desperté, oí:

El Poder de Dios puede ir en el huracán o en un humilde pájaro.

El huracán te puede asustar, y te asusta, con su fuerza y con el destrozo que hace al pasar, que hasta vidas se lleva.

El pájaro puede que con su presencia y con su trino te haga recordar y vuelvas por aquel camino que llega a la verdad, de donde salen sus trinos. Que es la Gloria Celestial.

Da alegría cuando piensas que Él sabe que tu Fe en Él está.

Es fácil guardar sufrir y es imposible tener alegría guardada cuando sea recibida de la Gloria Celestial.

Coge el Camino de Dios y espera su contestación.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII