sábado, 30 de enero de 2016

Pensando que Dios espera no dura mucho el sufrir

En Sueño Profético decían:

Sufre más y sufre menos el que sabe que Dios espera. Sufre más por querer quitar sufrir a Dios y sufre menos porque todo lo que espera es de Dios, y ya es sufrir diciendo: “¿Cómo me va a dejar Dios si yo a Él lo sigo queriendo en la risa y en el dolor?” En este pensar sufre menos, pero ¿cómo hacer llegar a todos esto?

Es tan difícil pensar: “bueno, Dios puede esto hacerlo en la cercanía, en la lejanía, en lo presente, en lo venidero, en lo que dicen en la Tierra que es monte y no sendero”. Pero ¿qué puede hacer aquí el hombre? Pues para Dios tiene arreglo dejando el monte debajo de donde el monte estaba, puesto como tantos caserones y pueblos que quedan en ruinas. Cómo el hombre va a hacer esto: donde había un monte encontrarte un sendero y donde había caserones, con miles de piedras de gran peso, moverlas con la facilidad con que las mueve el huracán o la tierra, hasta donde la tierra quiera llegar, hasta que tenga la orden: Tierra deja ya tu andar. Todo esto es para Dios como el volar de la pluma.

El que piense así de Dios, el sufrimiento achicará.

Desperté, oí:

Cierto que pensando que Dios espera no dura mucho el sufrir.

Pero qué sufrir más grande del que así no vea sufrir o del que quiera poner o aumentar el sufrir sin usar la confianza de que Dios espera Aquí.

Primero, espera la oración. Segundo, espera el sentir. Y ya termina la oración depositando el sufrir en el arreglo que le dé Dios.

¡Qué lástima que los hombres no hagan en el sufrir un pensamiento que piensen en el Dios que espera Aquí!

Que Él te manda las fuerzas o te quita tu sufrir.

Con confianza y Amor llevas, sin peso, el sufrir.

Pero si esto te falta Dios ya no te puede oír, porque al llamar y ofender las puertas no se pueden abrir.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII