miércoles, 13 de enero de 2016

Mis Palabras son la Vida

En Sueño Profético decían:

No temas al sufrimiento cuando Yo mandé mi Paz. Yo pongo en ti mis Palabras, y el hombre el sufrimiento. Mi Padre mandaba en Mí y no veían a mi Padre. Y Yo mando al Instrumento y no Me ven a Mí. Pero el hombre sabe que estas Palabras son del Cielo, donde mi Padre y Yo somos un mismo Dios. Mis Palabras son la Vida, la que el hombre no puede detener al cuerpo, ni darle Eternidad en mi Gloria al espíritu”.

Desperté, oí:

La Gloria adora,
y el Mando,
él mismo ha hecho Palabra
sin coger a otro espíritu.

¡Es la Palabra de Dios,
pero sin darla a otro espíritu!

Tienen los hombres que ver,
aunque rechinen los dientes,
que con este Gran Poder
ellos gusanos se sienten.

¿Qué necesita ya el hombre
para ver que esto es de Dios?

Que debería darle miedo
cuando sintiera un dolor,
aunque chico, en su cuerpo.

Si hicieran este pensar,
les crecería el remordimiento:

“¿Quién soy yo para que Dios
esté detrás de mí?”.

“¿Qué merezco en la otra Vida,
cuando entierren mi cuerpo?”.

A pocos, muy pocos,
no les llegará este pensar
que en Gloria dictan
para que quede como Evangelio.

¡Es Dios el que llama al hombre,
y el hombre se va más lejos!

Si haces este pensar,
lloras por fuera o por dentro.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C5