sábado, 21 de mayo de 2016

Ten confianza en Dios

En Sueño Profético decían:

Si no confías en Dios,
tú nunca tendrás vida tranquila.

Si no confías en Dios,
no tomes la medicina.

Que es la Palabra de Dios,
para sanar el espíritu.
Y para el cuerpo,
la que compras en la botica.

Que a ésta, si le pones confianza,
con más rapidez te curas
si has recibido este Mando
al tomar la medicina.

Si no tienes confianza,
dura y pesada se hará esa vida.

Pues para coger una rosa
te has de clavar las espinas.

Pero queriendo a la rosa,
pronto el dolor se te quita.

Es la confianza, en el hombre,
la que le hace que viva
con ilusión verdadera,
de la que nunca se quita.

Al contrario,
que la confianza en Dios,
la tristeza te retira.

Dijo uno:

Sin confianza no puedes
tirar de esa vida,
porque la carne te exige, te duele,
y de Dios ya te retiras.

Desperté, oí:

Si vives la confianza
de que Dios todo puede hacerlo,
ya lo demás que te digan
lo recibirá el desprecio.

Y nada te extrañará
que siendo roto, veas nuevo. 

Si confianza te falta,
El Amor no ha entrado dentro.

No hay quien se siente en la silla,
si silla no está viendo.

Esto en lo material.

En las cosas del espíritu,
tienes que, sin ver, aceptar.

¡Lo demás, déjalo al Cielo!

Que el Cielo lo que te mande
es, para el espíritu, premio.

Premio para el espíritu
y reposo para el cuerpo.

La confianza es la grasa
de la máquina del cuerpo.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C5