jueves, 23 de junio de 2016

El enfermo molinero

En Sueño Profético hablaban de la confianza en Dios.

Dijo uno:

A mí, cuando viví con materia, me gustaba observar que el que más amaba, más confianza tenía. Vivía yo cerca de un molino, y el que tenía este molino, enfermó. La mujer y los cuatro niños quedaron al amparo de los que a Dios amaban, a éstos Dios los mandaba. Siempre que llevaban una fanega de trigo para moler, quedaba otra para el molinero. Se cundió este prodigio –porque había que cundirlo para poder vender el trigo–, y había quienes lo median varias veces por si llevaban de más. Estos que lo medían, más grande prodigio veían: si dos fanegas había, una desaparecía, y se ponían intranquilos, y cuando iban a por más, ya tenían otro costal. Fue apilando el molinero los sacos, y cuando le llegó la siembra, no dijo nada más que: “¡Dios mío!, en la cama yo me encuentro y tú me mandas el trigo, y tengo tal confianza, que se sembrará y se segará como me das las fanegas. Un día, cuando llegué a darle compaña, recibí tal impresión…: la mujer estaba en la cama de rodillas ante él, y el hijo mayor, que once años no contaba, con los otros tres hermanos bien abrazados, y decía:

¡A padre Dios le habla!
Está la tierra labrada,
diez corderos y diez cabras,
y yo he oído una voz
que salía de la montaña:
“Corre y dile a tu padre,
que unos brazos le trabajan.
Hasta que sane su cuerpo,
le darán leche las cabras”.

Desperté, oí:

¡Qué Amor tan grande tenía
aquel enfermo molinero,
que tenía la confianza
de que le trabajarían desde el Cielo!

El hijo oyó la Voz,
porque el padre Lo llamó.

Lo llamó sin titubeo,
sabiendo que está en el Cielo.

Yo también lloré al ver
cuánto este hombre amaría
a un Dios que nadie ve,
porque nadie en Dios confía.

A mí me sirvió de lección,
cómo este hombre amó a Dios.

Ten Confianza y Amor,
y Él te sacará de “to”.


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Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C3