lunes, 20 de junio de 2016

Oír la Voz de Dios y callarla

En Sueño Profético hablaban de oír la Voz de Dios y callarla, o de oírla y publicarla.

Decían:

Oírla y callarla, no debes. Y oírla y Dios decirte: “Di que Me ves y publica mi Mensaje”, esto no es que no debes, es que no puedes oírla sin Mensaje. Dios te deja libre tu “decir”. Pero decirte: “Di mis Palabras”, ya es Mando de Dios. Al no obedecer este Mando, Dios retira sus Palabras, porque no enseñarían, y entonces Dios se aparta.

Dios, antes de elegir, deja que a Él vayan, pero voluntariamente, y ya Dios manda. ¿Cómo no obedecer a esta busca tuya y a este Amor que ya esperaba? Éste tiene que decir: “Dios habla en mí”, porque ya Dios es el que manda, con un Mando, a bien decir, que el que ama Le reclama.

Esto, el callarlo, sería descubrir su falsedad. Esta sería la postura: decir “Dios me habla, pero de esto guárdame el secreto”. El que esto haga, queda aclarado en archivos, no es de Dios.

Desperté, oí:

Dios habla, y el que ama,
oye y cumple su Mensaje.

Dios le habló a Moisés
para el que quiera salvarse.

Si Moisés ya amaba a Dios,
no le hacía falta el Mensaje.

Dios le hubiera hecho en Sueños,
para a él solo premiarlo,
hechos que nadie los viera,
y sin poder recordarlos.
Pero Dios le dio Mensaje,
y él no pudo callarlo.

Pues si lees los Escritos
de antes mandados,
verás como Dios lo dijo
para que fuera esperado.

El que en Dios Padre creía,
no le extrañó que el Profeta
anunciara su Venida.   

Cuando el Ángel le anunció a la Virgen
que Lugar de Dios sería,
Ésta no pudo callarlo
por Mando del Padre, Arriba.

Lo tuvo que pregonar,
aunque callarlo quería.
Hubiera querido silencio,
porque no comprenderían.


***

Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Preámbulo