viernes, 17 de junio de 2016

Ella hará

En este Sueño Profético decían:

Ella hará en vida, con materia, todo lo que el hombre vaya a hacer después de que su materia falte, aún más por ser Dios el que le da el proyecto.

Ella hará cosa nueva entre lo material y lo espiritual, cosa nueva para el hombre.

Dios ha querido y quiere que el hombre sepa de Aquí todo lo visto y sentido por ella cuando su espíritu es Aquí traído.

Ella implantará distintas formas de poder conocer cuándo un espíritu es arrobado por Dios; de cuando aún estando el espíritu con materia viene a la Gloria, dejando muerta la carne hasta que Dios vuelve a darle otra vez vida; de cuando uno dice, “Dios me habla”, y el que dice estas palabras no dice  verdad; de cuando un espíritu no está con Dios y usa el Mensaje de Dios; de cuando un espíritu es tentado; de cuando un espíritu es diabólico; de cuando el hombre usa a Dios para engrandecerse.

Todo esto, Dios se lo hace ver sin carne al que le da su Intimidad en su Gloria.

Por una palabra, ella sabrá si los síntomas son de Dios o de luzbel.

De todo esto, ella dejará hecho un estudio sin la intervención del hombre.

Desperté, oí:

Dios la tiene preparada, pues le ha hecho sentir y ver todo lo que les sucedió a todos lo que vivieron anteriormente a ella y tuvieron cosas Sobrenaturales.

A ella Dios le ha hecho ver y sentir en todas las escalas. Ella te dice síntomas notados y Visiones que Dios le ha hecho, que no hay quien pueda seguirle las palabras.

Desde el comienzo del mundo, Dios se comunicó al hombre, pero con esta abundancia de Enseñanza no podrán compararlo.

El hombre tiene que saber cuando Dios habla, aunque el hombre no ame a Dios.

Ella dejará un archivo para que el hombre no ponga duda cuando este hombre diga Verdad.

Cuando Dios habla, debe de conocerlo el que ama, porque ama. Y el que no ama, porque debe conocer la Palabra del Único Dios que hay.

Si amas, aprende a conocer el Lenguaje de Dios. Y si no amas, es de cultos que sepas de este Dios.


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Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - C5