lunes, 13 de junio de 2016

La obediencia hecha con amor

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje va a la obediencia, que haciendo uso de ella con Amor tiene su recompensa. La obediencia hecha por temor es fea y no tiene mérito ni en el Cielo ni en la Tierra. La obediencia cogida del que obediencia practica por Amor y no por fuerza es un camino recto, es poner una bandera que todo el que va pasando saludo hace con fuerza, pero con fuerza de Amor como el que la patria no niega.

Sin obediencia a este Cielo Dios no manda a la Tierra. Sin ver bien lo que Dios dice ya no cumples obediencia, y si la cumples lo haces por miedo y ya no sirve la obediencia, ya coge Dios otros caminos, que alguno habrá a su espera, bien por hambre de Servirlo o bien porque Dios así lo quiera.

La obediencia da su fruto en un trabajo cualquiera. En un horno mismo si entras y la obediencia practican, de la que Dios manda a la Tierra, verás como uno, con Amor, el pan lo redondea y otro de la boca del horno lo saca dorado, sin querer que salga quemado. Éste tiene la obediencia del que el pan está redondeando que, con esmero, sus manos le va quitando pellizcos para que el pan lleve belleza cuando vaya al mercado. Si aquí faltara obediencia y Amor no ponen sus manos, y te estarías comiendo el pan sin saber si es redondo o si su forma es cuadrada. Y si el que espera la cocción de obediencia está falto, verás unos panes crudos y otros los verás quemados. En cambio, el que obediencia, de la de Dios viva usando, todo lo hará bien hecho y, a su vez, ya va enseñando. Tiene que ser que uno mande y ya todos cumplir el mando.

Desperté, oí:

Con obediencia por Amor haces el trabajo sin que te cueste trabajo.

Con obediencia por temor sin hacer nada ya vas cansado. Que la palabra obediencia por temor no va cuadrando.

Esto es cumplir un bando que echa un dictador.

Dios cuando bajó a la Tierra no entregaba sus Palabras si no encontraba obediencia.

Con obediencia por Amor vas dejando sello en la Tierra.

A la obediencia sin Amor no le digas obediencia, porque ya cumples por temor.

Hay quien llama obediencia al que cumple por temor, por que le obliga la fuerza.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII