jueves, 12 de agosto de 2010

El que la oiga, aprende de ella - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 199-200


En Sueño Profético decían:

A ella no pueden examinarla, a ella lo que tienen es que oírla, y el que la oiga, por profesor que sea, aprende de ella. Dios le ha hecho una enseñanza sin secretos. No hay ningún escrito de ningún Elegido que Dios le haya hecho sentir, vivir y ver, -esto en espíritu- como a ella. Ya materia y espíritu tienen sobrepasado lo que cualquier Santo, Místico, o Contemplativo, hubiera pasado en su vida material. Ella lleva veinte años de enseñanza, pero practicando y actuando. Esta actuación no cesará como puede cesar en el Contemplativo o en el Santo. Este, se santifica, y aquí acaba. El Místico puede tener un tiempo de ver o sentir, y en un breve instante queda aislado de lo sobrenatural, pero en ella no puede ocurrir esto, por ser Dios el que actúa. Este es el Poderoso.

Desperté, oí:

Este es el Todopoderoso. Este es el Dios Padre, el Dios Hijo, y el Dios Espíritu Santo.

El Dios Padre manda a Dios Hijo, para que actúe visible en materia.

Y el Dios Espíritu, actúa sin materia.

Y el Dios Padre es el Dios Hijo, y Espíritu Santo. Todo es Dios.


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