jueves, 19 de agosto de 2010

Si pones a Dios lo primero - Libro Recopilación - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Pag. 632-633


En Sueño Profético decían:

Si a Dios pones lo primero, ya has ganado el Cielo. Si a Dios pones lo primero, ya vas dando ejemplo.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Estas Palabras que se han dicho en el ArroboEstado Sobrenatural en el que Dios trae un Espíritu a su Gloria para que reciba una Enseñanza. Durante este Estado, el cuerpo portador no presenta signos vitales hasta que el Espíritu vuelve de nuevo a él. y que aquí dictan, son pocos los que las viven y se nombran cristianos, católicos: “Si a Dios pones lo primero, ya has ganado el Cielo”. Pero hay que ponerlo en todo: primero, en tu espíritu; segundo, en tu acción; y por último, en tu lengua. Que es lo contrario que hace el que se dice cristiano. Éste pone a Dios en palabras, pero no en acción. La acción, para Dios, es lo primero, y después es la palabra. Poner a Dios lo primero ya sale del espíritu.

En este consejo poco tiene que pensar el que este Amor sienta. Poco tiene que pensar, porque al sentir este Amor, ya a todo le da arreglo, y el sufrir, chico queda.

Desperté, oí:

Si sientes a Dios, ya pones a Dios, en todo, lo primero.

Y Él te abre caminos, y ya puedes ser Elegido.

Decían en la Gloria, que siendo cristianos, pocos ponían a Dios lo primero para amarlo.

El Amor es el que busca y el que recibe el sufrir, y ya más crece el Amor.

Y no te cansas de decir: “Yo, sin Dios, soy madeja liada, y ya no Le sirvo a Dios”.

El hombre cree poco en el Poder de Dios, y cuando algo le pasa, ya Le retira el Amor.

Que en estas ocasiones es cuando debería crecer el Amor: cuando el sufrir llega.

En el sufrimiento amando a Dios, oyes mucho más el Nombre de Dios.

Esta Enseñanza hace falta para que en el sufrimiento, cuando llegue, sea mayor esta carga de Amor.

Las pocas horas de sueño del Elegido y el vivir con alegría son justificantes de que Dios le manda desde el Cielo.

Esto ya va borrando el sufrir que da el que aquí da desprecio.


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