domingo, 8 de agosto de 2010

La tristeza queda en el suelo - Libro 59 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VI - Pag. 165-166-167


En Sueño Profético decían:

Se van a decir cómo son los pensamientos de Dios o retirando de Dios. La tristeza te cambia pensar para que en todo pienses: “Yo sé que Dios no me concede nada que Le pida, porque yo no quiero esta vida que todo me sale mal, y mi vida yo no la quiero para nada. Cuando me acuesto pienso en todos los caminos y los veo cerrados; y cuando me levanto me molesta el ver caras contentas. Cuando lloro un rato mi cara se pone como despreciando la vida, y ya, las puertas de mi vivienda voy cerrando”. Esto es tristeza, que pide muerte de muchas maneras.

Ya se dicen los pensamientos del que cree y ama a Dios:

Si el Amor a Dios lo coges cuando tienes alegrías, este Amor ya no se retira. Porque en las alegrías Dios, con Amor, te enseñó lo que tú pedías, que era que el Amor fuera creciendo cada día más. El que sienta Amor de Dios, este Amor ya retira la tristeza y la cambia, como yo la cambiaba. Y ya mi nombre fue tan cundido, que me llamaban para que mis palabras enseñaran a pisar la tristeza. Yo creo, y creía cuando tenía cuerpo, que cuando crees y amas a Dios, la tristeza queda en el suelo y el Amor a Dios tiene su sitio en el Cielo. Ya diré mi nombre, soy Teresa de Ávila.

El Amor a Dios te retira del pecado, de la tristeza, y ya vas enseñando paz, una paz que le puede a los espíritus del mal. Que estos espíritus son los que retiran de Dios y ponen en tu pensar que todo te llegará mal, hasta que la muerte una noche se presente estando el cuerpo sano. Cuando yo oía estas palabras, quería defender el Amor de mi Dios que tantas alegrías me daba. Había noches que esta alegría mojaban mis lágrimas la almohada, y cuando oía la Voz de Dios quería decir:

“Señor, si mis lágrimas te hacen sufrir, cámbiamelas por una muerte larga”.

Ya, iluminaba mi celda y la Voz de Dios decía:

“Teresa, mi Padre me manda a Mí para que hable del Amor Eterno, y tú has cogido mi Mando y este Amor estás cundiendo. Ya olvida otras palabras que no sean dichas por dar ejemplo del Amor de mi Reino.”

Cuando yo salía a la calle y oía hablar de la tristeza, no podía callarme y dejaba Enseñanza.

TERESA DE ÁVILA

Desperté, oí:

Mandan en la Gloria que se pongan estas palabras después del Mensaje de Teresa:

Estos Mensajes son para que estuvieran los Libros por todos los sitios en las manos de Teólogos y catedráticos.

Ponían en el ArroboEstado Sobrenatural en el que Dios trae un Espíritu a su Gloria para que reciba una Enseñanza. Durante este Estado, el cuerpo portador no presenta signos vitales hasta que el Espíritu vuelve de nuevo a él. grandes comparaciones con el pensar de la tristeza y con el Amor a Dios. Que hay que tenerlo siempre, en las alegrías y en el sufrimiento.

En las alegrías contagiabas el Amor; y en los sufrimientos ponías alegrías de Dios.

Decían que la tristeza era lo que más retiraba de Dios.

Y el Amor era la Vida Eterna.

El sueño tardaba y el despertar era con alegría para poner lo que oía.

No importaba que poco durmiera. Esto es pensar del Elegido, que son pocas horas de sueño. Que para contar cuatro faltaba dormir más tiempo.


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