lunes, 2 de agosto de 2010

Esclavo - Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - Pag. 67-68-69


En Sueño Profético hablaban de la esclavitud que el hombre se ponía en la Tierra. Decían que él mismo se hacía esclavo y se cerraba las puertas de la Gloria. Porque la avaricia en la Tierra no puede tener Aquí entrada, ya que Aquí no hay diferencia de clases, como hay en la Tierra. Aquí viene el Amor al Prójimo y la Caridad.

Dijo uno:

Esto lo rechaza el que la Tierra le ofrece riquezas, y él olvida esta Vida Eterna, que está por encima de todo lo de la Tierra. De la Gloria sale el espíritu, y si él quiere, Dios lo espera y Aquí lo entra. Que esto se consigue poniendo Aquí preferencia. Y la preferencia la pones tú, pensando que la muerte hay que esperarla, y que si muerte no hubiera, nadie en la Gloria entraba. Porque el cuerpo es basura que, cuidándolo y no cuidándolo, los años se llevan las fuerzas de la vida.

Desperté, oí:

Igual que hace la vida con el cuerpo, tienes que hacer tú con no querer lo que vale mucho dinero, que Aquí no te puedes traer.

Al que en la Tierra luchaba por lo más caro le decían en la Gloria esclavo.

Que los esclavos por avaricia tenían luego mal pago, cuando muertos los veían.

El que ama a Dios y vive sus Palabras sin riquezas, tiene de todo y nada le hace falta.

El Amor a Dios te quita los pensamientos de tener con avaricia lo que no se llevan los muertos.

Y tú te haces esclavo para tener herederos.

Que a veces están heredando y del muerto mal hablando.

Porque no disfrutó lo que tenía guardado.

La Tierra te hace esclavo presentándote lo más caro.

Pero con esta Enseñanza la Tierra será tu esclava.

Con Amor, decían en la Gloria, que nada te faltaba.

Que la Confianza en Dios te agranda las alegrías y te quita el sufrir que te llegue.

El Poder de Dios deja al mar sin movimiento y hace que se mueva la montaña.


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