martes, 3 de agosto de 2010

Esta Obra no ha sido hecha para recibir premio - Libro 37 - Investigaciones a La Verdad - Tomo VI - Pag. 31-32

En Sueño Profético hablaban del Poder de Dios, de su Sabiduría, de su Fuerza, de su Comunicación. Decían:

Esta Comunicación es sentida, no hablada. Hablada es cuando está el espíritu sin cuerpo; cuando el espíritu está en el cuerpo, oye el espíritu sin voz, y transmite al cuerpo. Que hoy lo ha podido comprobar el que ha seguido al Elegido. El espíritu ha llevado al cuerpo donde quería Dios, para justificar el Poder de Dios y la obediencia.

Dijo uno:

Todo lo que sea para dar a conocer esta Obra, no pienses que está mal hecho. Dar a conocer la Obra es hablar de Dios, dar Enseñanza de Amor al Prójimo. Cundir esto es repartir Paz, que es lo que Dios Hombre dejó en la Tierra para que el que Lo amara, esto defendiera. Aquí más que pedir, es cundir, y ya, en el cundir, estás pidiendo.

Desperté, oí:

Esta Obra no ha sido hecha para recibir premio.

Ha sido por Amor a Dios, para quitar sufrimientos.

Para llevar la Paz donde había intranquilidad, por falta de creer en este Reino.

Que Dios dejó dicho: “Mi Reino no es de este Mundo.”

Con que el hombre llevara a su memoria estas Palabras, pediría para el Elegido lo mejor para escandalizar estas Palabras.

Palabras dichas en la Gloria con la Fuerza de Dios trasmitiendo a tu persona.

Decían, en el Reino de Dios, que con hacer esta vida ya te premiaba Dios.

Esto sea cundido con el Mando de Dios.

Que es levantar al caído con Amor y la mirada en el Cielo.

Que es pedir el Perdón, por si estaba caído por el arrepentimiento que el pecado le dio.

El que busca a Dios busca la Paz para llevar a los demás.


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